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¡¡¡FUERA MILITARES Y PARAMILITARES DE CHIAPAS, OAXACA Y DE TODO MÉXICO!!! ¡¡¡FUERA REGÍMENES DE TERROR DEL PLANETA!!!¡¡¡ATENCO LIBRE!!!¡¡¡LIBERTAD A TODXS LXS PRESXS POLÍTICXS!!!VIVA LA SEXTA DECLARACIÓN DE LA SELVA LACANDONA!!!¡¡¡EXIGIMOS LA APARICION INMEDIATA DEL TIO Y DE TOD@S L@S DETENIDOS DESAPARECID@S,VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!!!NO A LA GUERRA EN NINGUNA PARTE DEL MUNDO

SOLO EL PUEBLO ORGANIZADO VENCERÁ



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domingo, 6 de julio de 2014

Charlando con el Sub Marcos Por Gaspar Morquecho


Pasaron 8 años para volver a ver al Sub Marcos y me  concediera esta charla-entrevista. Por equis, ye o zeta se había postergado. Cuando el contacto llegó para darme fecha, lugar y hora para una cita lo miré con desconfianza. Quise preguntar y se dio la vuelta. Tomé mis medidas de seguridad, dejé una cartita por ahí y acudí al lugar el día indicado. Otro contacto me llevó a uno más y ese, a otro. Chale están peor que yo, me dije. Ahí estaba eSe y me dijo: ya la hiciste. Yo sólo solté en mis adentros: Jé, jé. ¿Serio cabrón? eSe me dijo: Ya nos tenías hasta la madre y tuvimos que convencer al Sub para que te diera la entrevista. Puso tres condiciones: no llegar como el 1 de enero del 94. Nada de celular, ni cámara y que no la publiques… No manches, reclamé… En la prensa de paga, añadió eSe. ¿Te cae? solté. Ahí lo ves, me dijo. En unos días te van a caer para darte el pro-to-co-lo de las medidas de se-gu-ri-dad y otros detalles. Le mandé decir al Sub que no se preocupara. Que estaba jurado por año y medio. Que le podía enviar una copia certificada de la Villita. Que estaba más pobre que una piedra y que no tenía ni pa’ recargas de 20 pesos. Que mi camarita era de las antigüitas. Que costaba mucho el rollo, el revelado, la impresión y la escaneada, y que la prensa de paga no me publica ni de regalado.    

eSe me dijo: está a mano y con tus cosas listas porque si no te conectamos te chingas.  Mmmmh…ya tiene la coartada. Van a salir con: Nunca te encontramos.

Después de unas semanas, creo, llegó el mero día. Salí de mí cueva, llegué a onde tenía. Me subieron a una carcacha que apestaba a cigarro sin filtro y me pasearon por unas dos o tres horas con la incomodidad de la venda en los ojos. Chale. Me cae que no fuimos tan lejos. Capaz que le estuvimos dando vueltas a lo pentonto por el  peri de SanCris. Un recorrido hacia Comitán otro por la carretera vieja a Tuxtla, pa llegar a algún lugar por ahí en las afueras o los adentros de Coletipueblo. Capaz que en el mero centro. En fin aiga sido como aiga sido, me encontraba en una pequeña y  cómoda sala. Es lo único que puedo decir. Tengo prohibido describir el lugar.

Al fin entró el Sub acompañado de su escolta. Una pareja de jóvenes insurgentas con manos pequeñas y delgadas, armas cortas a la cintura, y lo mejor, sus luminosos ojos negros escapando del pasamontañas. Al parecer sigue operando la Brigada Panzzer. Descuidado el Sub, no dio cuenta que del pasamontañas sale un mechón que denuncia que su cabello pinta canas. Más que en 2006. Del viejo paliacate apenas quedan unos hilillos y la vieja gorra denuncia que, al menos,  una estrella ha sido repuesta. Es decir… el tiempo pasa y no volverá jamás. A según mis cálculos el Sub anda en los 57 es decir, rayando los 60. Vamos, ya no es aquella persona “demasiado joven para ser viejo”. Juega con sus ojos y mirada, indiferente, como siempre. ¿Una ofensiva para intimidar? Luego la suaviza con el saludo. Sus manos, como siempre, no dejan de hablar. Otro amago: Tienes 5 minutos, me dice. Mmmmmh… refunfuño.
Pa’ qué soy bueno. Quiero ver si valió la pena bajar de la hamaca. Dijo mientras encendía y jalaba de la pipa.

1.- ¿Cómo estás de salud?           
Cof cof… cof…. arghhh… cof… cof… ¡puaj! … ¿otro pedazo de pulmón? A este paso creo que no voy a estar presente en ninguno de los próximos eventos. Sin embargo, lo que más me preocupa es que El Peje no pueda lanzarse para el 18 por “cuestiones de salud”. Yo la resuelvo enviando algún ensayo, un saludo, una broma, una caricatura lépera o con una conferencia virtual por escaip.  ¿Qué no tienes una mejor pregunta?
Perdón. Es una atención. Además sabes que  hay personas interesadas en tu salud. Que te quieren bien y de buenas.

2.- Va pues.  En ese intercambio epistolar que sostuviste con Don Luis Villoro, rodeas el tema acordado, Política y Ética, y te apoyaste en las guerras para teorizar de acuerdo al método del detective Sherlock Holmes para proponer algunas tesis. ¿El curso de las guerras en el mundo corresponde a lo que planteaste en Enero – Febrero de 2011?

Me parece que la estrategia es la misma: ocupar – despoblar – reordenar. Han expandido la guerra militar a otras geografías con sus respectivas secuelas y daños colaterales. Me parece, sin embargo, que los Halcones han sumado un dispositivo más a sus guerras: movilizar los descontentos para relevar gobiernos y volver, después,  a la “normalidad democrática”. Me parece que eso fue lo que pasó en el norte de África. De Túnez a Egipto, es decir, no hubo “Primavera Árabe”. Fue parte de la propaganda de Occidente. Cayeron gobiernos. Humillaron y asesinaron a Gadafi. Ahora el gobierno socialista francés, los franceses y los yanquis pueden disponer de los recursos de Libia. Volvió la “normalidad democrática”, y cuando ésta  no respondió a los intereses de Occidente, como en Egipto – ojo, donde los Hermanos Musulmanes llegaron al poder por la vía de la democracia electoral -,  la inexistente “primavera árabe” pronto fue un invierno y pasó a ser un infierno. Decenas de  Hermanos Musulmanes han sido condenados a muerte.
 
El objetivo militar de Occidente, de los yanquis, es marcar nuevos límites geopolíticos en la región, es decir, reducir los límites geopolíticos  de los  rusos. Rusia es la única potencia en el mundo con la capacidad de fuego para enfrentar a los yanquis. La guerra por “nuevos límites” nos puede explicar los rápidos y eficaces ataques de los rusos en Georgia en aquella  Guerra de Osetia del Sur en 2008, y seis años después -en la guerra con Obama -, el apoyo a Irán, a Siria y su intervención en los choques recientes  en Ucrania. Conflictos que – dicho sea de paso -, se están resolviendo a favor de los rusos. Administrando su arsenal político, los chinos, de perspectiva milenaria, se quedaron    - como dicen en tu rancho-, milando. Ve como la emergencia del bloque de los BRICS que acerca a los rusos con Brasil – la primera economía de América Latina y el Caribe -. En el terreno militar debemos recordar  las maniobras militares conjuntas en el Caribe de la Venezuela de Chávez con los rusos. Si en Asia uno de los objetivos militares estratégicos yanquis es Irán, en América Latina lo es Venezuela. Ve lo  que está pasando después de la muerte de Chávez. Los analistas afirman que después de Chávez el proceso no dura más de dos años.   

En cuanto a la guerra financiera, daños colaterales  y sus secuelas  hubo respuestas sociales: el movimiento de indignados, huelgas nacionales y la reciente movilización de más de dos millones de trabajadores en Madrid. Los movimientos en Italia y huelga tras huelga en Grecia. Sin embargo, parece ser, que en la estrategia de guerra contra los pueblos del mundo los poseedores del Gran Capital han creado las condiciones materiales necesarias para ganar y le apuestan  al desgaste moral de los movimientos para llevarlos a la derrota. Por ejemplo, pueden cerrar plantas de las aguas negras del imperialismo y despedir a los obreros en Españapara irse a invertir dos o tres mil millones de dólares a India. Duele saber que en la crisis personas mayores de edad optaron por quitarse la vida.  

En este mundo globalizado, creo que es importante seguir el curso de lo que nosotros llamamos la IV Guerra Mundial. La guerra por los mercados. Una nueva escalada se está preparando en las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico. Tal acuerdo es el objetivo de la política económica más buscado por Estados Unidos. Es el “viraje a Asia”. Un enorme mercado.
En América, los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México festejaron los 20 años del TLC. Carlos Salinas se encargó de preparar el terreno con una entrevista previa que dio sentado a sus anchas en un amplio y cómodo sillón. Curiosamente el encuentro de los gobernantes derivó en un acuerdo por la “seguridad de la región”, que sin duda  responde a la Política de Defensa para el Hemisferio Occidental que el Departamento de la Defensa de los Estados Unidos de América presentó en Octubre de 2012.

A esa política obedecen los emplazamientos de Marines en Haití, Costa Rica y Paraguay. A esa política obedece la guerra “contra el narcotráfico” en México, el emplazamiento de 200 Marines justo en esta frontera de lado guatemalteco y el Frente de Guerra en la Frontera Sur de México. Estamos pues en uno de los teatros de operaciones de la “guerra total”. La guerra por todos los medios – militares, económicos, políticos, religiosos, ideológicos, diplomáticos, sociales y aún ecológicos  – es sinónimo de “guerra moderna”.  Una guerra donde la fuerza atacante victoriosa destruye y despuebla su propio territorio o del vecino, y  luego lo reconstruye y reordena según su plan de conquista y reconquista.

5.- ¿Qué hay de la guerra ecológica?
Mmmmta… A veces pienso que la planeta Tierra y la humanidad no tiene arreglo ni compostura. Explotación sin límite de los recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero sin control. Ahora son más frecuentes las lluvias, inundaciones, sequías, nevadas, elevadas temperaturas, tornados, huracanes y granizadas, a-ti-pi-cas. Se invaden los campos con semillas transgénicas. Van contra la Soberanía Alimentaria y por el monopolio en la producción y comercialización de los alimentos. ¿Qué mejor manera de subordinar a los pueblos del mundo?
Las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron entre 2000 y 2010 más rápidamente que en cada uno de los tres decenios previos. Grupos poderosos han invertido para hacer creer a la población que los resultados de las investigaciones son inciertos. Sin embargo, ya no se puede ocultar que: a) el cambio climático es real y va en aumento, b) No hay duda que es consecuencia de la actividad humana, c) sus efectos – algunos de los cuales ya estamos viviendo – pueden ser devastadores y d) hay que tomar medidas inmediatas para frenarlo. La problema es que para lograr reducir el aumento de la temperatura en el planeta está cabrón pues se requiere de un cambio radical tecnológico e institucional. En tiempo, al menos, un siglo. Para evitar el calentamiento se necesita reducir las emisiones entre el 40 y 70 por ciento para el 2050 y hacerlas desaparecer hacia finales de siglo XXI. Se requiere reducir las emisiones en casi la totalidad de las actividades económicas como la producción y utilización de energía, el trasporte, la construcción, la industria, el uso de la tierra y los asentamientos humanos. Se trata de un modelo de desarrollo de bajo carbono. Le acabo de preguntar a un gringo que si sus paisanos que se queman el 80% de la energía en el mundo estarían dispuestos a bajar su nivel de confort. Su respuesta fue: NO. Así que… lo del modelo de desarrollo de bajo carbono se los dejo de tarea. 

3.- ¿Cómo percibes la situación en México?
De la chingada…

4.- Sin duda es una muy buena síntesis La problema es que te van a acusar de pesimista y hasta te pueden recetar una frase de Lenin… Mejor háblanos sobre el curso actual de la “guerra total”. De la “guerra por todos los medios”. De la “guerra moderna” en México.

 La guerra militar. Los saldos de la absurda guerra “contra el narco” en México son inmorales. Las cifras van de 70 a 90 mil de víctimas mortales. Al menos 20 mil desaparecidos. Más de millón y medio de personas desplazadas. La tendencia actual es la misma y todo indica que va a continuar. Salinas-Peña Nieto renegociaron la Iniciativa Mérida con los Halcones yanquis. En mayo de 2012, un subcomité del legislativo yanqui aprobó, al menos, 282 millones de dólares para México bajo la Iniciativa Mérida. 32 millones más de lo pedido por la Casa Blanca para que México cuente con los recursos suficientes para combatir a las “organizaciones criminales trasnacionales”. Para 2014, la Secretaría de Gobernación (Segob) dispondrá de 75 mil millones de pesos, el mayor presupuesto para la “seguridad nacional”; la  Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de  41 mil 882 millones de pesos; la Secretaría de  Marina (Semar) 24 mil 602 millones de pesos y la Procuraduría General de la República (PGR) 17 mil 288 millones de pesos.

En  un año el asesor colombiano afinó la estrategia de “combate al narco”. Es curioso que si el 11 de diciembre del 2006,  Calderón inició la guerra con el entonces llamado “Operativo Conjunto Michoacán”, conocida popularmente como el “michoacanazo”. Salinas-Peña Nieto centraron su ofensiva en el mismo estado. En la tierra caliente de Michoacán, una vez que los productores  agro-comerciales crearon las comunitarias: sus fuerzas armadas de autodefensa (febrero de 2013). Los productores michoacanos habían  soportado 12 años de violencia y despojo por las bandas criminales que también abusaron de sus esposas y sus hijas. Según Mireles son miles de hombres pertrechados con equipo de un ejército regular que contaban, también, con misiles “tierra aire” y lanzagranadas.

Todo un tema. Complejo por su surgimiento, desarrollo. Con exitosos operativos propios o conjuntos con las fuerzas federales. Alianzas y acuerdos con los gobiernos, a los que le siguieron “apretones de tuercas”, encarcelamiento de efectivos comunitarios (17 han sido consignados), movilizaciones de protesta. Dicen los jefes de las comunitarias que “van a guardar las armas”. Que sólo van a entregar las “superpesadas” y que tienen un  mes para “limpiar Michoacán”. Una buena pregunta para la SEDENA es cómo fue que las comunitarias tuvieron acceso a esas armas que les dieron esa capacidad de fuego. El 14 de abril del presente tomaron nuevosacuerdos. Hay compromisos entre las partes y tienen como plazo el próximo 10 de mayo. Llama la atención ver en los medios las fotos de los jefes de las comunitarias disfrutando de las playasen estos días de Semana Santa. Las autodefensas en Michoacán y sus jefes nada que ver con las policías comunitarias de Guerrero, Oaxaca o con nuestro pequeño Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Sin embargo, al parecer, en diversas geografías de México no hay de otra que el recurso de las armas. El gran riesgo es entrar a la lógica de las Guerras de Arriba.

Tenemos que recordar que a las acciones espectaculares en Michoacán en 2013, le siguió  la detención del Chapo en febrero de 2014.Sin duda resultados de la estrategia diseñada por el asesor colombiano y el plus de Salinas-Peña Nieto. Por ejemplo, cuando Osorio Chong “confiaba” que las autodefensas en Michoacán se iban a desarmar (8 de abril) afirmó que la cifra mensual de homicidios relacionados con la delincuencia organizada bajó de 1,700 a 600 casos. Lo que pasa es que en la nueva estrategia de Salinas-Peña Nieto las estadísticas oficiales “no son de precisión” porque la dependencia a cargo de Osorio Chong decidió no difundir el desglose de los hechos vinculados con el crimen. Creo que ese es el “abismo” de diferencia al que se refería el titular de la SEGOB.  Por lo pronto, la escalada de violencia en Tamaulipas – la tierra del afamado “Tampiqueño”-, hasta el 9 de abril había cobrado 27 víctimas en los enfrentamientos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira. Por su parte, Peña Nieto amenazó con recuperar la seguridad de Michoacán “cueste lo que cueste”. Léase más víctimas mortales. Es la continuidad de Calderón.

Las guerras económicas. 20 años de TLC han llevado, al menos, a 50 millones de mexicanos y mexicanos a la pobreza, y quizá la mitad de esas personas estén en lo que llaman “pobreza extrema”. Hay personas que no tienen para comer el día de hoy. Las asimetrías son enormes en México, como sabes, la riqueza de 10 mexicanos supera los ingresos de toda la población. Ahí está Slim, Larrea, Bailleres  y Salinas Pliego. La deuda del país sigue creciendo. Solo un dato: de acuerdo al informe mensual de finanzas públicas y deuda pública de la Secretaría de Hacienda, al cierre de febrero pasado el saldo de la deuda pública del sector público llegó a 6 billones 19 mil 545.3 millones de pesos. Superior en 16.36 por ciento respecto del registrado el primer día de diciembre cuando Peña Nieto se instaló en Los Pinos. Es saqueo, los fraudes y la corrupción son parte de la guerra económica. De las administraciones de la derecha neoliberal del PAN tenemos el enriquecimiento “inexplicable” de los hijos de la Martita de Fox. Los fraudes de Oceanografía por 235 millones de dólares y el más reciente de la empresa Evya  vinculada con Calderón, por 30 millones de dólares. En estas condiciones las y los más de 50 millones de mexicanos pobres sólo pueden esperar…  una Cruzada contra el Hambre.

Mientras tanto, en el primer año del sexto sexenio neoliberal, el gobierno de Salinas-Peña Nieto impuso 4 reformas estructurales. Dos van contra los derechos de las y los trabajadores y a  facilitar la acumulación del capital: la reforma laboral y la de educación. En contra de los ingresos de la población se impuso la reforma hacendaria. Si vemos los presupuestos de  292 mil 548 millones de pesos para la educación en México, de 476 mil 960 millones de pesos para el  Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y para el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 205 mil 458 millones de pesos, podemos entender la prisa del neoliberalismo por privatizar la educación e imponer la reforma educativa en 2013 y en 2014 la Reforma Integral en los Sistemas de Salud para deshacerse de ese gasto social.

En la lógica de la acumulación y concentración de la riqueza se fueron contra el patrimonio de la Nación e impusieron la Reforma Energética. Otra realidad es que la oposición a las reformas fue mínima y que la izquierda de la derecha, el PRD,  se alió con las derechas priísta y panista en el Pacto por México. Ahora el PRD, cínicamente nos promete que en el 2015 revocará, dios mediante “una consulta”, la reforma energética.

La guerra política sigue su curso. Si la militar es costosa para las y los mexicanos, la guerra política también tiene su presupuesto. Van más cifras. Para el 2014, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación y dejó disponibles 4 billones 467 mil millones de pesos para el gobierno federal. De esa cantidad, la Presidencia de la República dispondrá de 2 mil 200 millones de pesos. La Secretaría de Gobernación (Segob) – para la que trabaja Jaime Martínez Veloz -, dispondrá de 75 mil millones de pesos. Como te dije antes, concentra el mayor presupuesto para la “seguridad interna”. ¿Cuánto se quema de ese presupuesto el arquitecto cuatro veces COCOPA y dícese “canicas” con el Sub?  
Para reformar lo que se les antoje, la Cámara de Diputados se quemará 6 mil 795 millones de pesos y el Senado de la República 3 mil 722 millones de pesos.

La clase política y sus partidos se quemarán casi 4 mil millones de pesos: el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recibirá más de mil 92 millones de pesos; al Partido Acción Nacional (PAN) le tocarán 917 millones 195 mil pesos; el Partido de la Revolución Democrática (PRD) contará con 699 millones 207 mil pesos. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tendrá un presupuesto global de 345 millones 235 mil pesos, el Partido del Trabajo (PT) recibirá 301 millones 146 mil pesos. A Nueva Alianza se la asignarán 286 millones 300 mil pesos y el Movimiento Ciudadano tendrá un presupuesto superior a 284 millones de pesos. Si le dan el registro a Morena –el partido del Peje- recibirá unos 300 millones de pesos.

En 2014, un senador percibirá una remuneración anual neta de un millón 982 mil 726 pesos y un diputado federal un millón 495 mil 881 pesos. Eso sin contar lo que reciben por gastos de presentación, viajes, comidas, celular, vehículos, edecanes y lo que fluye por “debajo de la mesa”.

Sus tribunales  se quemarán más de 14 mil millones: El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dispondrá de 2 mil 488 millones de pesos y el Instituto Nacional Electoral (INE) de 11 mil 833 millones de pesos.

Como el control político, sus aparatos y la burocracia política estatal  son políticamente rentables. La Sociedad del Poder tiene que invertir para aceitar a la parasitaria clase política de este país.

4.- ¿Cómo se materializa la guerra social?
Mientras allá arriba tratan inútilmente de desdramatizar los crímenes que su guerra ha provocado, es preciso señalar que también se está destruyendo el tejido social en casi todo el territorio nacional. La identidad colectiva de la Nación está siendo destruida y está siendo suplantada por otra. ¿Qué relaciones sociales se pueden mantener o tejer si el miedo es la imagen dominante con la cual se puede identificar un grupo social, si el sentido de comunidad se rompe al grito de “sálvese quien pueda”? De esta guerra no sólo van a resultar miles de muertos… y jugosas ganancias. También y sobre todo, va a resultar una nación destruida, despoblada, rota irremediablemente. Hace 20 años, una gigantesca movilización ciudadana paró la guerra acá. Frente al horror, la destrucción y las muertes, hace 20 años la reacción fue casi inmediata, contundente, eficaz.  Ahora es el pasmo, la avaricia, la intolerancia, la ruindad que escatima apoyos y convoca a la inmovilidad… y la ineficiencia.

6.- Lo de la destrucción del tejido social y de las identidades lo escribiste en tu carta de Enero-Febrero de 2011, dirigida a Don Luis Villoro. ¿Qué está pasando en las comunidades indígenas de Chiapas?
Las comunidades indígenas no escapan a la destrucción del tejido social y de las identidades colectivas. El Informe de los Catequistas para su tercer encuentro  celebrado en los primeros meses de 2013 es elocuente. Afirman que han cambiando los modos de pensar y de vivir en las comunidades. Que en esos cambios subyace la migración, la modernidad y la tecnología, el incremento del alcoholismo y la drogadicción. Sus resultados son tangibles, ahí están las madres solteras, los niños abandonados y la violencias dentro de las familias. Del documento podemos desprender que hay un proceso de desestructuración de la vida comunitaria y familiar. Problemas que están presentes en todas las zonas de la Diócesis. Sin embargo, me parece que las cosas pueden ser más graves.

La tesis de la destrucción del tejido social y de la identidad colectiva suplantada nos puede ayudar a explicar por qué el partidoVerde y el PRI gobiernan en más del 80% de los municipios de Chiapas y tienen la mayoría absoluta en el Congreso local. También el trasiego y fluido contrabando de mercancías, armas y drogas. Las agresiones brutales a las y los migrantes. Que parte de la población indígena esté involucrada en el cultivo de enervantes, en el comercio de anfetaminas y el creciente número de adictos, hombres y mujeres.Chamula es el paradigma. Nos pueden explicar la desintegración familiar, el incremento de los suicidios de hombres y mujeres indígenas de todas las edades y los feminicidios. Tan sólo en enero a abril de este año han sido asesinadas 21 mujeres en Chiapas. Los casos de la violencia intrafamiliar pueden ser dramáticos: En una comunidad del municipio de Chilón un hombre tzeltal, – después de discutir con su padre –, en desquite  mató a machetazos a su abuela de 83 años, a su madrastra y a sus dos hermanas, una de 13 y otra de 4 años. Sus cuerpos fueron abandonados en un camino. Recién me enteré que un joven tzeltal de 16 años de Tenejapa mató a su madre para cobrar el seguro de madre soltera. Las tensiones y enfrentamientos entre las agrupaciones sociales son frecuentes. En 2012, en Motozintla, en la Sierra de Chiapas, Tila o San Cristóbal de Las Casas  se dieron choques violentos. Se quemaron edificios municipales y viviendas. Familias salieron desplazadas de sus comunidades. Lo peor de todo es eran familias contra familias afiliadas en organizaciones diferentes. A mediados del 2013, el enfrentamiento entre las facciones  OCEZ en el municipio de Venustiano Carranza dejó un saldo de 58 casas destruidas por incendio, 2 muertos y 357 desplazados. Los últimos casos  registrados son los enfrentamientos  entre las facciones de la CIOAC y de la ORCAO. El último enfrentamiento entre grupos de ORCAO fue el 5 de abril en Chilón y dejó el saldo de 4 personas muertas y 12  heridas. El hostigamiento y agresiones a las comunidades bases de apoyo han sido sistemáticas. El 31 de enero pasado, en Altamirano, una de las facciones de CIOAC atacó a bases de apoyo en la comunidad 10 de Abril, al personal del Hospital San Carlos que fueron a atender a los heridos, y ultrajadas las religiosas que han prestado un servicio por casi medio siglo en esa región. El 21 de Marzo, en Bachajón municipio de Chilón fue asesinado el compañero Juan Carlos, tzeltal adherente  a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. El asesinato fue a mansalva. El compañero recibió 20 tiros que refleja el  nivel de tensión en la localidad, el odio y deprecio sin límite por la vida del otro. El semanario Mirada Sur del pasado 20 de marzo –ese periodiquito que se atreve a publicarte-  reportó la venta de niñas en San Juan Chamula, la tortura y despojo de que fue objeto una pareja de comerciantes de ese mismo municipio por las mismas autoridades del Ayuntamiento. En un barrio ubicado en la periferia de San Cristóbal de Las Casas, indios tzotziles  se enfrentaron a tiros. Unos afiliados a la Organización de Pueblos Evangélicos de Chiapas (OPEACH) y otros a la Asociación de Locatarios del Mercado Tradicional de Chiapas (ALMETRACH). Un niño de 10 años de edad recibió un tiro en la cabeza y murió.  El 26 de marzo, organismo no gubernamentales hicieron la denuncia del abuso sexual de, al menos, 10 niñas en el municipio fronterizo de Las Margaritas perpetrado por un profesor. El 28 de marzo fue denunciado otro profesor de la Telesecundaria 333 ubicada en Tila  por abusar sexualmente de dos estudiantes. Los profesores fueron apoyados… por sus colegas. 
 
La migración de personas – como parte de esa desestructuración – enfrenta, además del cierre de la frontera,  el desempleo por la crisis en los Estados Unidos. Ese desempleo puede derivar en un retorno masivo de jóvenes trabajadores. Un retorno sin presente ni futuro que puede derivar a su vez en situaciones sociales potencialmente explosivas o que las bandas criminales tengan personal garantizado. Lo más reciente y “novedoso” son los linchamientos de indígenas por indígenas. En los dos últimos años, 9 indios tzotziles y tzeltales fueron quemados vivos por sus paisanos en los municipios de Oxchuc, Huitiupán, San Juan Chamula y San Juan Cancuc. Si a esa… miseria humana  le sumas la incidencia de tuberculosis y los casos de lepra en Chiapas… mejor ahí le paramos. ¿Quedo claro eso de la destrucción del tejido social  y de la identidad colectiva que está siendo suplantada por otra?    

7.- En un escenario tan adverso, ¿qué esperas del encuentro cerrado del CNI?
No adelantemos vísperas.

8.- ¿De los adherentes a la Sexta?
Al menos saber cuántos quedan.

9.- ¡¡¡¿¿¿Otro seminario???!!!
¿Y? ¡¡Todo te incomoda!!!  Además debo estar en condiciones… cof… cof… cof…cof…

10.- Para septiembre se tiene prevista la Reforma al Campo y a la Ley Indígena, ésta última con dedicatoria al EZLN.
Ya veremos… ¡¡¡Se acabaron tus 5 minutos!!!

11.- Última pregunta. Se afirma que Marcos llegó a la Selva Lacandona en1985. Entonces andabas en tus 28 primaveras. Han pasado 29 más.¿Te arrepientes de algo?
Sí. De venir a esta charla. Si me preguntan responderé que nunca fue.

El Sub se levantó sin más y jalando de la pipa salió. Me apresuré para ver por última vez la negra y linda mirada de las jóvenes escoltas cuando el Comején  me movió con brusquedad diciendo: Morkas, Morkas, despierta. Ya llegamos. Te quedaste dormido.

Mmmmtamagre… todo fue un sueño.  Tan real que parecía todo… ¡¡¡Prexta un toque pa’ la orquesta!!!

Fuente: http://www.chiapasparalelo.com/opinion/2014/04/charlando-con-el-sub-marcos/

sábado, 10 de mayo de 2014

Comunicado del CCRI-CG del EZLN: EL DOLOR Y LA RABIA

EL DOLOR Y LA RABIA.


EL DOLOR Y LA RABIA. EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL. MÉXICO.
 
8 de mayo del 2014.

A las compañeras y compañeros de la Sexta:

Compas:

  De hecho ya estaba listo el comunicado.  Sucinto, preciso, claro, como deben ser los comunicados.  Pero… mmh… tal vez después.

  Porque ahora empieza la reunión con las compañeras y compañeros bases de apoyo de La Realidad.
  Los escuchamos.

  El tono y sentimiento de su voz nos es conocido desde hace tiempo: el dolor y la rabia.
  Entonces se me ocurre que un comunicado no va a reflejar eso.

  O no en toda su extensión.

  Cierto, tal vez una carta tampoco, pero al menos en estas letras puedo intentar aunque sea un pálido reflejo.

Porque…

  Fueron el dolor y la rabia los que nos hicieron desafiarlo todo y a todos hace 20 años
  Y son el dolor y la rabia los que ahora nos hacen calzarnos de nuevo las botas, ponernos el uniforme, fajarnos la pistola y cubrirnos el rostro.

  Y ahora colocarme la vieja y ajada gorra con las 3 estrellas rojas de cinco puntas.
  Son el dolor y la rabia quienes han traído nuestros pasos hasta La Realidad.

  Hace unos momentos, después de que explicamos que habíamos llegado para responder a la petición de apoyo de la Junta de Buen Gobierno, un compañero base de apoyo, maestro del curso “La Libertad según l@s Zapatistas” nos ha dicho, palabras más, palabras menos:

  “Claro te decimos compañero subcomandante, que viera que no somos zapatistas hace rato que hubiéramos tomado venganza y se hubiera hecho una matazón, Porque tenemos mucho coraje con lo que le hicieron al compañero Galeano.  Pero pues somos zapatistas y no se trata de venganza sino de que haya la justicia.  Así que esperamos lo que nos van a decir y así vamos a hacer”

  Al escucharlo sentí envidia y pena.

  Envidia por quienes tuvieron el privilegio de tener a mujeres y hombres, como Galeano y como éste que ahora habla, de maestras y maestros.  Miles de hombres y mujeres de todo el mundo tuvieron esa fortuna.

  Y pena por quienes ya no tendrán a Galeano como maestro.

  El compañero Subcomandante Insurgente Moisés ha tenido que tomar una decisión difícil.  Su decisión es inapelable y, si me preguntan mi opinión (que nadie lo ha hecho), inobjetable.  Ha decidido suspender por tiempo indefinido la reunión y compartición con los pueblos originarios y sus organizaciones en el Congreso Nacional Indígena.   Y ha decidido suspender también el homenaje que preparamos para nuestro compañero ausente Don Luis Villoro Toranzo, así como suspender nuestra participación en el Seminario “Ética frente al Despojo” que organizan compas artistas e intelectuales de México y el Mundo.

  ¿Qué lo llevó a esa decisión?  Bueno, los primeros resultados de la investigación, así como las informaciones que nos llegan, no dejan lugar a dudas:

            1.- Se trató de una agresión planeada con anticipación, organizada militarmente y llevada a cabo con alevosía, premeditación y ventaja.  Y es una agresión inscrita en un clima creado y alentado desde arriba.

            2.- Están implicadas las direcciones de la llamada CIOAC-Histórica, el Partido Verde Ecologista (nombre con el que el PRI gobierna en Chiapas), el Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.

            3.- Está implicado al menos el gobierno del Estado de Chiapas.  Falta determinar el grado de involucramiento del gobierno federal.

  Una mujer de los contras ha llegado a contar que de por sí fue planeado y que de por sí era el plan “chingar” al Galeano.

  En suma: no se trató de un problema de comunidad, donde los bandos se enfrentan enardecidos por el momento.  Fue algo planificado: primero la provocación con la destrucción de la escuela y la clínica, sabiendo que nuestros compañeros no tenían armas de fuego y que irían a defender lo que humildemente han levantado con su esfuerzo; después las posiciones que tomaron los agresores, previendo el camino que seguirían desde el caracol hasta la escuela; y al final el fuego cruzado sobre nuestros compañeros.

  En esa emboscada fueron heridos nuestros compañeros por armas de fuego.

  Lo que sucedió con el compañero Galeano es estremecedor: él no cayó en la emboscada, lo rodearon 15 o 20 paramilitares (sí, lo son, sus tácticas son de paramilitares); el compa Galeano los retó a luchar mano a mano, sin armas de fuego; lo garrotearon y él brincaba de un lado a otro esquivando los golpes y desarmando a sus oponentes.

  Al ver que no podían con él, le dispararon y una bala en la pierna lo derribó.  Después de eso fue la barbarie: se fueron sobre de él, lo golpearon y lo machetearon.  Otra bala en el pecho lo puso moribundo.  Siguieron golpeándolo.  Y al ver que aún respiraba, un cobarde le dio un tiro en la cabeza.

  Tres tiros a mansalva recibió.  Y los 3 cuando estaba rodeado, desarmado y sin rendirse.  Su cuerpo fue arrastrado por sus asesinos como unos 80 metros y lo dejaron botado.

  Quedó solo el compañero Galeano.  Su cuerpo tirado en mitad de lo que antes fue territorio de los campamentistas, hombres y mujeres de todo el mundo que llegaban al llamado “campamento de paz” en La Realidad.  Y fueron las compañeras, las mujeres zapatistas de La Realidad quienes desafiaron el miedo y fueron a levantar el cuerpo.

  Sí, hay una foto del compa Galeano.  La imagen muestra todas las heridas y alimenta el dolor y la rabia, aunque escuchar los relatos no necesita ningún refuerzo.  Claro que entiendo que esa foto podía herir la susceptibilidad de la realeza españolista, y por eso mejor poner una foto de una escena montada con descaro, con unos cuantos descalabrados, y que los reporteros, movilizados por el gobierno chiapaneco, empezaran a vender la mentira de una confrontación.  “El que paga, manda”.  Porque hay clases, mi buen.  Una cosa es la monarquía española, y otra los “pinches” indios alzados que te mandan al rancho de amlo sólo porque ahí, a unos pasos, están velando el cuerpo todavía ensangrentado del compa Galeano.

  La CIOAC-Histórica, su rival la CIOAC-Independiente y otras organizaciones “campesinas” como la ORCAO, ORUGA, URPA y demás, viven de provocar confrontaciones.  Saben que el provocar problemas en las comunidades donde tenemos presencia agrada a los gobiernos.  Y que suelen premiar con proyectos, y gruesos fajos de billetes para los dirigentes, los agravios que nos hacen.
  En palabras de un funcionario del gobierno de Manuel Velasco: “nos conviene más que los zapatistas estén ocupados en problemas creados artificialmente, en lugar de que hacen actividades a las que llegan “güeros” de todas partes”.  Así dijo: “güeros”.  Sí, es cómico que así se exprese el sirviente de un “güero”.

  Cada que los líderes de esas organizaciones “campesinas” ven menguar su presupuesto para las francachelas que se otorgan, organizan un problema y van con el gobierno de Chiapas para que les pague por “calmarse”.

  Este “modus vivendi” de dirigentes que ni siquiera saben distinguir entre “arena “ y “grava”, se inició con el priísta y mal recordado “croquetas” Albores, se retomó con el lopezobradorista Juan Sabines, y se mantiene con el autodenominado verde ecologista Manuel “el güero” Velasco.

  Esperen un momento…

  Ahora está hablando un compa.  Llora, sí.  Pero todos sabemos que esas lágrimas son de rabia.  Con palabras entrecortadas dice lo que todos sienten, sentimos: no queremos venganza, queremos justicia.

  Otro más interrumpe: “compañero subcomandante insurgente, no lo entiendas mal nuestras lágrimas, no son de tristeza, son de rebeldía”.

  Ahora llega un informe de una reunión de los dirigentes de la CIOAC-Histórica.  Los dirigentes dicen, textualmente: “con el EZLN no se puede negociar con dinero.  Pero ya una vez detenidos todos los que aparecen en el periódico, que los encierren unos sus 4 ó 5 años, y ya después que se calme el problema se puede negociar con el gobierno para su liberación”.  Uno más agrega: “o podemos decir que hubo un muerto entre los nuestros y ya queda empatado un muerto de cada lado y que se calmen los zapatistas.  Lo inventamos que murió o lo matamos nosotros mismos y ahí queda solucionado el problema”.

  En fin, la carta se alarga y no sé si alcanzan a sentir lo que sentimos.  De todas formas el Subcomandante Insurgente Moisés me ha encargado que les avise que…

  Esperen…

  Ahora están hablando en la asamblea zapatista de La Realidad.

  Nos hemos salido para que acuerden entre ellos la respuesta a una pregunta que se les hizo: “A la comandancia del EZLN la persiguen los gobiernos, ustedes lo saben bien porque ya estuvieron cuando la traición de 1995.  Entonces ¿quieren que estemos por aquí para ver de este problema y que haya justicia o quieren que mejor nos vamos a otro lado?  Porque todos ustedes pueden sufrir ahora la persecución directa de los gobiernos y sus policías y militares”

  Ahora escucho a un joven.  Unos 15 años.  Me dicen que es el hijo de Galeano.  Me asomo y sí, aunque es un jovencito, es un Galeano en formación.  Dice que quedemos, que confían en nosotros para la justicia y que se encuentre a quienes asesinaron a su papá.  Y que están dispuestos a lo que sea. Las voces en ese sentido se multiplican,  Hablan los compañeros.  Hablan las compañeras y hasta los niños dejan los llantos: ellas fueron las que reconectaron el agua, a pesar de que las amenazaron los paramilitares.  “Son valientes”, dice un hombre, veterano de la guerra.

  Que quedemos, ése es el acuerdo.

  El Subcomandante Insurgente Moisés le entrega un apoyo económico a la viuda.
  Se dispersa la asamblea.  Aunque se alcanza a ver que el paso de todos es firme otra vez, y que hay otra luz en su mirada.
  ¿En qué me quedé?  Ah, sí.  El Subcomandante Insurgente Moisés me ha encargado que les avise que las actividades públicas de mayo y junio se han suspendido por tiempo indefinido, así como los cursos de “la libertad según l@s zapatistas”.  Así que ahí lo vean eso de las cancelaciones y demás
.
  Esperen…

  Ahora nos dicen que empieza arriba a alentarse el llamado “modelo Acteal”: “fue un conflicto intracomunitario por un banco de arena”.  Mmh… así que sigue la militarización, el vocerío histérico de la prensa domesticada, las simulaciones, las mentiras, la persecución.  No es gratuito que esté ahí el viejo Chuayffet, ahora con aplicados alumnos en el gobierno de Chiapas y en organizaciones “campesinas”.

  Lo que sigue ya lo conocemos.

  Pero yo lo que quiero es aprovechar estas líneas para preguntarles:

  A nosotros han sido el dolor y la rabia quienes nos han traído hasta acá.  Si los alcanzan a sentir también, ¿a ustedes a dónde los llevan?

  Porque nosotros aquí estamos, en la realidad.  Donde siempre hemos estado.

  ¿Y ustedes?

Vale.  Salud e indignación.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, Mayo del 2014.  En el año 20 del inicio de la guerra contra el olvido.
P.D.- Las investigaciones las está conduciendo el Subcomandante Insurgente Moisés.  Él estará informando de los resultados, o él a través mío.
Otra P.D.- Si me piden que resuma nuestro trabajoso andar en pocas palabras serían: nuestros esfuerzos son por la paz, los esfuerzos de ellos son por la guerra.

 http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/05/09/el-dolor-y-la-rabia/


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viernes, 7 de octubre de 2011

SCI Marcos. TAL VEZ… (Carta Tercera a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)

TAL VEZ…
(Carta Tercera a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
MÉXICO.

Julio-Agosto del 2011.

Para: Don Luis Villoro.
De: SupMarcos

Don Luis:

Reciba los saludos de tod@s nosotr@s y un abrazo fuerte de mi parte. Esperamos que se encuentre mejor de salud y que la pausa en este intercambio haya servido para intentar nuevos planteamientos y reflexiones.

Aunque la realidad actual parece precipitarse en forma vertiginosa, una reflexión teórica seria debería ser capaz de “congelarla” un instante para así descubrir en ella las tendencias que nos permitan, revelando su gestación, ver hacia dónde va.

(Y hablando de la realidad, recuerdo que fue en La Realidad zapatista desde donde le propuse a Don Pablo González Casanova un intercambio: él debía hacerme llegar una paquete de galletas Pancrema, y yo debía enviarle un supuesto e improbable libro de teoría política (por llamarlo de alguna forma). Don Pablo cumplió, y el dilatado andar de nuestro calendario me ha impedido cumplir con mi parte del intercambio… todavía. Pero creo que en lluvias próximas habrá más palabras).

Como tal vez se ha ido insinuando en nuestra correspondencia (y en las letras de quienes, generosos, se han adherido a este debate), la teoría, la política y la ética se entrelazan de formas no muy evidentes.

Ciertamente no se trata de descubrir o crear VERDADES, ésas piedras de molino que abundan en la historia de la filosofía y de sus hijas bastardas: la religión, la teoría y la política.

Creo que estaríamos de acuerdo en que nuestro empeño apunta más hacia tratar de hacer “saltar” las líneas no evidentes, pero sustanciales, de esos quehaceres.

“Bajar” la teoría al análisis concreto es uno de los caminos. Otro es anclarla en la práctica. Pero en las epístolas no se hace esa práctica, si acaso se da cuenta de ella. Así que creo que debemos seguir insistiendo en “anclar” nuestras reflexiones teóricas en los análisis concretos o, con más modestia, tratando de acotar sus coordenadas geográficas y temporales. Es decir, insistir en que las palabras se dicen (se escriben, en este caso) desde un lugar y en un tiempo específico.

Desde un calendario y en una geografía.

I. El espejo local.


El año del 2011, Chiapas, México, el Mundo.

Y en estos calendario y geografía, acá seguimos atentos a lo que pasa, a lo que se dice y, sobre todo, a lo que se calla.

En nuestras tierras seguimos en resistencia. Siguen las agresiones en contra nuestra provenientes de todo el espectro político. Somos un ejemplo de que es posible que todos los partidos políticos tengan un mismo objetivo. Auspiciados por los gobiernos federal, estatal y municipales, todos los partidos políticos nos atacan.

Previa a cada agresión o después de ella, hay una reunión entre funcionarios gubernamentales y dirigencias “sociales” o partidarias. Se habla poco en ellas, sólo lo necesario para acordar el precio y la forma de pago.

Aquellos que critican nuestra posición zapatista de que “todos los políticos son iguales”, deberían darse una vuelta por Chiapas. Aunque es seguro que dirán que es algo estrictamente local, que eso no pasa a nivel nacional.

Pero en la clase política chiapaneca se repiten, con sus toques autóctonos, las mismas rutinas ridículas de los tiempos preelectorales.

Hay ajustes de cuentas internos (al igual que en las bandas criminales), que en la clase política se disfrazan de “justicia”. Pero en todas partes se trata de lo mismo: dejar libre el camino al elegido en turno. Todo lo que pasa abajo se tacha de ser un complot de uno o varios rivales. Todo lo que pasa arriba se deforma o se calla.

Con la política mediática de pago de elogios, cuando se trata de Chiapas no hay ninguna diferencia entre la prensa de la capital del país y la de la capital estatal.

¿Alguien puede hablar seriamente de justicia en Chiapas cuando sigue libre uno de los responsables de la matanza de Acteal, de nombre Julio César Ruiz Ferro? “Mi presidente no te preocupes, deja que se maten, yo voy a mandar la seguridad pública para que levanten a los muertos”, respondió el entonces gobernador de Chiapas, Julio César Ruiz Ferro, a Jacinto Arias Cruz, alcalde de Chenalhó, quien le advertía sobre un inminente enfrentamiento en Acteal el 19 de diciembre de 1997. (María de la Luz González, El Universal. 18 de diciembre del 2007).

¿Y qué decir de “El Croquetas” Roberto Albores Guillén, responsable de la matanza de El Bosque, además de haber erigido un imperio de crímenes y corruptelas que ahora le permiten jugarle a trasmano a Juan Sabines Guerrero y a su “gallo”, el coleto Manuel Velasco, para volver a la gubernatura de Chiapas? (hablando de “gallos”, ¿alguna vez el lopezobradorismo dará cuentas por haber ayudado a reciclar a lo peor de la política priísta chiapaneca?)

Ah, la vieja rivalidad entre las vetustas clases políticas de Comitán, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez (por cierto, sus antecedentes se pueden encontrar en el libro de Antonio García de León, “Resistencia y utopía: memorial de agravios y crónicas de revueltas y profecías acaecidas en la Provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia” en la editorial ERA de la entrañable Neus Espresate).

Mientras proliferan los barruntos de una tormenta en la política del Chiapas de arriba, Juan Sabines Guerrero parece seguir empeñado en la línea que tantos fracasos le dio antes al “Croquetas” Albores: alentar a grupos, paramilitares y no, para que agredan a las comunidades zapatistas; solapar el auge de mafias criminales con o sin coartada de partido político; mantener la impunidad para l@s cercan@s; la simulación como programa de gobierno.

Una prensa, local y nacional, bien “aceitada” con dinero, no alcanza a ocultar, con el disfraz de unanimidad, la guerra intestina en la política de arriba.

Sobre todo esto, baste con señalar lo siguiente: hace tiempo que las reglas internas de la clase política están rotas. Los encarceladores de ayer son los encarcelados hoy, y los perseguidores de hoy serán los perseguidos mañana.

No es que no se hagan “acuerdos”, sino que ya no tienen capacidad de cumplirlos.

Y una clase política que no cumple con sus acuerdos internos es un cadáver esperando sepultura.

No, la clase política de arriba no entiende nada. Pero sobre todo no entiende lo fundamental: su tiempo se ha terminado.

Gobernar dejó de ser un oficio político. Ahora el trabajo por excelencia de los gobernantes es la simulación. Más importantes que los asesores políticos y económicos, lo son los asesores de imagen, publicidad y mercadotecnia.

Así se hacen hoy en día los gobernantes en México, mientras las realidades locales, regionales y nacionales se hacen pedazos.

Ni los boletines gubernamentales disfrazados de “reportajes” y “notas periodísticas” logran cubrir la crisis económica: en las principales ciudades del Chiapas real empiezan a aparecer y a crecer la indigencia y los “trabajos” más marginales. La pobreza que parecía ser exclusiva de las comunidades rurales empieza a crecer en las zonas urbanas del sureste mexicano.

Justo como en el resto del territorio nacional.

¿Parece que estoy hablando de la política de arriba a nivel nacional y no local?

Ah, los fragmentos del espejo roto, irremediablemente roto…

II. ¿Un epitafio para una clase política o para una Nación?


Cuando Felipe Calderón Hinojosa (presidente gracias a la culpa ahora confesa de Elba Esther Gordillo), se disfraza de guía turístico para que a México no sólo lleguen policías y militares norteamericanos, se asoma al Sótano de Las Golondrinas, en Aquismón, San Luis Potosí, y exclama un
“¡Oh my god!” (http://mexico.cnn.com/nacional/2011/08/17/calderon-promueve-destinos-turisticos-en-el-programa-the-royal-tour), bien podría decir lo mismo si se asoma al pozo en el que el país se ha sumido durante su mandato.

Según las estadísticas reveladas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) el número de pobres en México pasó de 48.8 millones a 53 millones. Casi la mitad de la población mexicana vive en condiciones de pobreza. Casi 12 millones de personas están en condiciones de pobreza extrema.

Y si uno revisa los mapas de la misma CONEVAL, podrá darse cuenta de que las manchas de pobreza, antes privativas de los estados del sur y sureste de México (Guerrero, Oaxaca, Chiapas) empiezan a extenderse a los estados de norte del país.

Los precios de los productos básicos se han duplicado y triplicado durante este sexenio.






Según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario, para tener el dinero suficiente para adquirir la canasta alimenticia recomendable, al inicio del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se necesitaban trabajar 13 horas y 19 minutos al día. 5 años después, en este 2011, se necesitarían trabajar 22 horas y 55 minutos.

Mientras las ganancias de los millonarios se han cuadriplicado en los últimos 10 años.





A todo esto habría que sumarle las pérdidas de empleo por cierres de fuentes de trabajo. Entre ellos el golpe criminal al Sindicato Mexicano de Electricistas. El ataque fue encabezado por el facineroso secretario del trabajo, Javier Lozano Alarcón (que será recordado también por las extorsiones gansteriles -Zhenli Ye Gon y los 205 millones de dólares para el fraude electoral del 2006-), y “aclamado” por los grandes medios de comunicación masiva.

Por cierto, la gigantesca campaña propagandística en contra de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (que incluye la amenaza de acciones penales en contra de sus dirigentes), que lo mismo los acusa de indolentes que de terroristas, debiera contrastarse con la realidad: si esos trabajadores eran perezosos e inútiles, ¿cómo es que había luz eléctrica en la zona centro del país?, ¿cómo funcionaban las televisoras que ahora los atacan, los periódicos que los calumnian, las estaciones de radio que los difaman?; ¿y las deficiencias que, ahora con la Compañía Federal de Electricidad, se padecen en la mayoría de los hogares de esa parte de México?; ¿y los nuevos recibos que aparecen ahora con cantidades exorbitantes?

Pero la resistencia de estos trabajadores no pasa desapercibida. No para nosotros.

Y mientras en la economía nacional la crisis mundial apenas se asoma, la clase política sigue, esa sí, en su holgazanería.

El 2012 llegó al calendario de arriba desde el 1 de diciembre del 2006, y a lo largo de estos 5 años no ha hecho sino evidenciar que esos calendarios no sirven ni para decorar los muros derruidos de la casa grande que aún llamamos “México”.

En el PRI, un Beltrones y una Paredes hacen cálculos para desplazar a un Peña Nieto quien se ocupó más en hacer pasarela mediática (había dinero) y poco en hacer política (no había oficio).

En el PRD, la pareja dispareja de López Obrador y Marcelo Ebrard comienza a darse cuenta de que lo fundamental depende de las burocracias partidarias de la autodenominada “izquierda” institucional.

Y en el PAN de la pesadilla nacional, un hombrecito enloquecido con muerte y destrucción busca quien le cubra las espaldas cuando los guardias presidenciales y el palacio nacional ya no lo hagan.

Aunque el desprestigio y desgaste del partido en el gobierno es grande, Felipe Calderón Hinojosa le apuesta, y fuerte, al uso de todos los recursos a su alcance para imponer su propuesta. Si ya lo hizo en el 2006, bien podría repetirlo en 2012. Y lo necesitará, porque sus cartas están muy ajadas: Un Cordero que le promete a su pastor que seguirá siéndolo; un Lujambio esperando no recibir la estocada de la estela de luz; un Creel al que el gris le sienta bien (y lo define); y una Vázquez Mota cuyo único argumento es ser mujer.

(Recuerdo alguna discusión cuando Barack Obama y Hillary Rodham Clinton se disputaban la candidatura presidencial. Algunas feministas pedían el apoyo a Hillary por ser mujer, algunas afroamericanas demandaban respaldar a Obama por ser de color. El tiempo demostró que allá arriba no cuentan ni el color ni el género).

Mientras, como la matrona de un burdel, Elba Esther Gordillo deshoja la margarita… y no descarta el lanzarse ella misma, en vez de apoyar a alguien.

Con tan patético panorama es lógico, y hasta de esperar, que surjan precandidatos externos… y jilgueros que los acompañen.

En realidad, fuera de las camarillas partidarias, del poder económico y de alguna militancia, el relevo gubernamental no parece interesarle a nadie.

La apatía va siendo remplazada por el rencor, y no son pocos los sueños en los que se acaba por fin de sepultar al sistema político mexicano, y con manos plebeyas se labra sobre su tumba el epitafio: “Lo hizo de la manera difícil, pero el juego ha terminado al fin”

Mientras tanto la guerra sigue… y con ella las víctimas…

III. Culpar a la víctima.


Un psicólogo norteamericano, William Ryan, escribió en 1971 un libro llamado “Culpar a la víctima” (“Blaming the Victim”). Aunque su intención inicial era una crítica al llamado “Reporte Moynihan” que pretendía hacer responsable de la pobreza en la población negra en Estados Unidos a conductas y patrones culturales y no a la estructura social, esta idea se ha usado más para casos de sexismo y racismo (más frecuentemente en los casos de violación, donde se acusa a la mujer de haber “provocado” al violador por la ropa, la actitud, el lugar, etc.).

Aunque nombrándolo de otra forma, Theodor Adorno describió esto de “culpar a la víctima” como una de las características definitorias del fascismo.

En el México contemporáneo, han sido algunos miembros del alto clero, autoridades gubernamentales, artistas y “líderes de opinión” de los medios de comunicación, quienes han recurrido a esta patraña para condenar a víctimas inocentes (principalmente mujeres y menores de edad).

La guerra de Felipe Calderón Hinojosa ha convertido ese rasgo fascista en todo un programa de gobierno y de impartición de la justicia. Y no son pocos los medios de comunicación que lo han hecho suyo, permeando así el pensamiento de quienes todavía creen lo que se dice y se escribe en la prensa, la radio y la televisión.

Alguien, en algún lado, señaló que los crímenes contra inocentes encierran una triple injusticia: la de la muerte, la de la culpa y la del olvido.

Todo el sistema que padecemos cuida, guarda y cultiva el nombre y la historia del asesino, sea para su condena, sea para su glorificación.

Pero el nombre y la historia de las víctimas queda atrás.

Más allá de sus familiares y amistades, las víctimas son asesinadas de nuevo al ser condenadas a convertirse en un número, en una estadística. Muchas veces ni eso alcanzan.

En la guerra que Felipe Calderón Hinojosa ha impuesto a la sociedad entera de México, sin distingos de clase social, raza, credo, género o ideología política, se agrega un dolor más: el de etiquetar a esas víctimas inocentes de criminales.

Se disfraza así el imperio de impunidad bajo la consigna del “ajuste de cuentas entre narcotraficantes”.

Y esa pesada lápida cae también sobre familiares y amistades.

La injusticia reinante no sólo funciona para garantizar impunidad a funcionarios gubernamentales de todo tipo, federales, estatales y municipales. También agobia a las familias y amistades de las víctimas.

Sus muertos lo son también cuando socialmente se prescinde de su nombre y de su historia, y una vida recta se deforma con los calificativos prodigados por las autoridades y repetidos hasta la nausea por los medios de comunicación.

Las víctimas de la guerra se convierten entonces en culpables y el crimen que les corta miembros o los asesina no es sino una forma cuasi divina de justicia: “ell@s se lo buscaron”.

Felipe Calderón Hinojosa será recordado como un criminal de guerra, no importa que hoy, rodeado de abrazo y escapulario, se las dé de gran estadista o “salvador de la patria”.

Y su historia será recordada con rencor.

Ni siquiera alcanzará, a falta de justicia, la mofa y el escarnio populares que suelen acompañar la salida de los mandatarios.

Sus patéticos remedos de “guía turística”, la ilegalidad e ilegitimidad de su llegada a la presidencia, sus fracasos políticos, su responsabilidad en la crisis económica, el haberse hecho de un equipo formado por golpeadores y guaruras disfrazados de funcionarios, el nepotismo, el consolidar lo que ya se conoce como “el cártel de Los Pinos”; todos sus desfiguros quedarán en segundo plano.

Quedará su guerra, perdida, con su cauda de víctimas “colaterales”: la derrota, el desgaste y el desprestigio irremediables de las fuerzas armadas federales (poco o nada podrán hacer las series televisivas para contrarrestar eso); la entrega de la soberanía nacional al imperio de las barras y las turbias estrellas (ya lo dijimos antes: los Estados Unidos de América serán los únicos triunfadores en esa guerra); el aniquilamiento de economías locales y regionales; la destrucción irreparable del tejido social; y la sangre inocente, siempre la sangre inocente…

Puede ser que la muerte no tenga remedio.

Que nada pueda llenar el hueco de soledad y desesperanza que deja la muerte de un inocente.

Puede ser que nada de lo que se haga pueda volver a la vida a las decenas de miles de inocentes muertos en esta guerra.

Pero lo que sí se puede hacer es luchar contra esa tesis fascista de “culpar a la víctima” y nombrar a los muertos y con ello recuperar sus historias.

Liberarlos así de la culpa y del olvido.

Aliviar su ausencia.

IV. Nombrar a los muertos y su historia.


Mariano Anteros Cordero Gutiérrez, era su nombre. Estaba por cumplir 20 años cuando, el 25 de junio del 2009 en Chihuahua, Chihuahua, fue asesinado.

El padre de Mariano, el Lic. Mariano Cordero Burciaga, se entrevistó con el entonces gobernador del Estado de Chihuahua, José Reyes Baeza, éste le dijo que el asesinato había sido una confusión callejera. Unas semanas después de los acontecimientos, la representación del Colegio de la Barra de Abogados del Estado pidió una explicación de los hechos a las autoridades correspondientes. Éstas respondieron que había sido “un ajuste de cuentas entre narcotraficantes”. Culpar a la víctima.

Aquí unos jirones de su historia:

Mariano estudiaba en el Instituto Tecnológico de Parral (ITP) la carrera de ingeniería en gestión empresarial y había recibido la carta de aceptación para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Autónoma España de Durango, Campus Parral.

Antes de estos estudios fue misionero voluntario, en el Internado Marista del poblado de Chinatú, Municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua. Era responsable de 32 niños indígenas que estudiaban la primaria en dicho internado.

Mariano era un joven zapatista, de ésos que luchan sin pasamontañas. En marzo de 2001, junto con su padre, participó como cinturón de paz en la Marcha del Color de la Tierra. En 2002 marcha en las diferentes manifestaciones del altermundismo en Monterrey, Nuevo León, con motivo de una cumbre de jefes de Estado donde estuvo Bush pero también Fidel Castro. Al momento de morir, Mariano guardaba en un morral de uso cotidiano la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, el Manifiesto del Partido Comunista y su último libro adquirido: “Noches de fuego y desvelo”.

Cuando hicimos nuestro recorrido de la Otra Campaña por el norte de México, a nuestro paso por el estado de Chihuahua, el joven Mariano asistió a una de las reuniones. Al terminar, pidió hablar conmigo a solas.

¿La fecha? Noviembre 2 del 2006. Unas semanas antes, el 17 de octubre de ese año, Mariano había cumplido 17 años.

Nos sentamos dentro del mismo cuarto donde había sido la reunión. Palabras más, palabras menos, Mariano me manifestó su deseo de venir a vivir a una comunidad zapatista. Quería aprender.

Me sorprendió su sencillez y humildad: no dijo que quería venir a ayudar, sino a aprender.

Le dije la verdad: que lo mejor era que estudiara una carrera universitaria y que la terminara, porque acá (y allá, y en todos lados) la gente de honor termina lo que comienza; que mientras no dejara de luchar ahí, en su tierra, con los suyos.

Que ya con sus estudios terminados, si seguía pensando igual, tendría un lugar con nosotros, pero a nuestro lado, no como maestro ni como alumno, sino como uno más de nosotros.

Cerramos el trato con un apretón de manos.

7 años antes, el 8 de mayo de 1999, cuando Mariano tenía 9 años, yo le había escrito un mensaje en una hoja de cuaderno:

“Mariano: Llegará el momento, (no todavía, pero llegará, es seguro) en que en tu camino encontrarás otros que cruzan y tendrás que escoger uno. Cuando llegue ese momento, mira hacia adentro y sabrás que no hay opciones, que es sólo una la respuesta: ser consecuente con lo que uno piensa y dice. Si esto está firme, no importa el camino ni la velocidad del paso. Lo que importa es la verdad que ese paso anda.”

Hoy nombramos a Mariano, a su historia, y desde esta geografía le mandamos a su familia un abrazo zapatista de herman@s que, aunque no cure, sí alivie…

V. ¿Juzgar o tratar de entender?


También desde nuestra geografía hemos tratado de seguir con atención el paso del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia.

Sé bien que juzgar y condenar o absolver es el camino preferido por los comisarios del pensamiento que aparecen a uno y otro lado del espectro intelectual, pero acá pensamos que hay que hacer un esfuerzo por tratar de entender varias cosas:

La primera es que se trata de una movilización nueva que, en su proyecto de constituirse en movimiento organizado, va construyendo sus propios caminos, con logros y caídas propios. Como todo lo nuevo, pensamos que merece respeto. Ellos pueden decir, con razón, que se pueden cuestionar las formas y los métodos, pero no las causas.

Y también merece atención para tratar de comprender, en lugar de hacer juicios sumarios, tan caros a quienes no toleran nada que no esté bajo su dirección.

Y para respetar y comprender hay que mirar hacia arriba, pero también hacia abajo.

Cierto que arriba llaman la atención e irritan los arrumacos que reciben los responsables directos de tantas muertes y destrucción.

Pero abajo vemos que, en familiares y amistades de las víctimas, despierta esperanza, consuelo, compañía.

Nosotros pensábamos que tal vez era posible que se levantara un movimiento que detuviera esta guerra absurda. No parece que así sea (o no todavía).

Pero lo que sí se puede apreciar, desde ya, es que hizo tangibles a las víctimas.

Las sacó de la nota roja, de las estadísticas, de los míticos “triunfos” del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, de la culpa, del olvido.

Gracias a esa movilización, las víctimas comienzan a tener nombre e historia. Y la patraña del “combate al crimen organizado” se desmorona.

Cierto que todavía no entendemos el por qué se dedican tanta energía y esfuerzos a la interlocución con una clase política que, desde hace tiempo, perdió toda voluntad de gobierno y no es más que una pandilla de facinerosos. Tal vez lo irán descubriendo por sí mismos.

Nosotros no juzgamos y, por lo tanto, ni condenamos ni absolvemos. Tratamos de entender sus pasos y el anhelo que los anima.

En suma, el digno dolor que los acuerpa y mueve, merece y tiene nuestro respeto y admiración.

Pensamos que es lógico que se dialogue con los responsables de los problemas. En esta guerra, es razonable dirigirse a quien la desató y la escala. Quienes critican que se dialogue con Felipe Calderón Hinojosa olvidan esto tan elemental.

Sobre las formas que ha tomado ese diálogo, han llovido críticas de todo tipo.

No creo que a Javier Sicilia le desvelen las críticas ruines de, por ejemplo, el Paty Chapoy de La Jornada, Jaime Avilés (igual de frívolo e histérico), o las vilezas del Doctor ORA (de quien en ningún lugar se dice que sea de izquierda ni que sea congruente) a quien sólo le falta decir que Sicilia mandó matar a su hijo para “impulsar” la imagen de Felipe Calderón Hinojosa; o los señalamientos que le reprochan no ser radical, hechos precisamente por quienes enarbolan como un logro el “no haber roto ni un vidrio”.

En su correspondencia (y me parece que en algunos actos públicos), Javier Sicilia gusta de recordar un poema de Kavafis, en especial el verso que dice: “No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni la cólera del airado Poseidón”. Y esos críticos histéricos no llegan ni de lejos a eso, así que los patéticos rencores de esos hombrecitos no llegan más allá de sus pocos lectores.

Lo real es que ese movimiento está haciendo algo por las víctimas. Y eso es algo que ninguno de sus “jueces” puede alegar a favor propio.

Por lo demás, ni Javier Sicilia ni algunos de sus allegados desprecian las observaciones críticas que reciben desde la izquierda, que no son pocas y sí son serias y respetuosas.

Pero no hay que olvidar que son observaciones, no órdenes.

Transcribo el final de una de las cartas privadas que le hemos mandado:

“De manera personal, si me lo permite, le diría que siga con la poesía, y el arte en general, a su lado. En ella se encuentran asideros más firmes que los que parecen abundar en el sin ton ni son del palabrerío de “analistas” políticos.

Por eso termino estas líneas con estas palabras de John Berger:

“No puedo decirte lo que el arte hace y cómo lo hace, pero sé que el arte con frecuencia enjuicia a los jueces, clama venganza para el inocente y proyecta hacia el futuro lo que el pasado ha sufrido, de modo que no sea jamás olvidado.

Sé también que el poderoso teme al arte, en cualquiera de sus formas, cuando hace esto, y este arte a veces corre como un rumor y una leyenda entre la gente porque le da sentido a lo que la brutalidad de la vida no puede, un sentido que nos unifica, porque al final es inseparable de la justicia. El arte, cuando funciona así, se convierte en el lugar de encuentro de lo invisible, de lo irreductible, lo perdurable, el valor y el honor”


En fin, tal vez todo esto no venga al caso (o cosa, según)…

VI.- Una pequeña historia.


Y tal vez tampoco venga al caso (o cosa, según) esta pequeña historia que ahora le cuento Don Luis:

El día 7 de mayo del 2011, una columna de vehículos salió de madrugada de la zona zapatista Tzots Choj, transportando hombres y mujeres bases de apoyo del EZLN que participarían, junto con las otras zonas, en la movilización de apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia. Siendo las 0600, uno de los carros volcó y en el accidente perdió la vida el compañero Roberto Santis Aguilar. Siendo muy joven, Roberto se hizo zapatista y escogió “Dionisio” como nombre de lucha.

La historia del compañero Dionisio se antoja sencilla escuchándola contada por sus padres y su esposa. Dice su padre que, en su familia, fue Dionisio el que primero se entró en zapatista:

“Entonces ya que estamos trabajando aquí en la milpa tanteó la hora que vamos platicar allá en la milpa, el miró como que ya no hay gente, ahí dijo vamos a platicar un rato, hay una organización, lo oí que está muy bueno. Entonces ahí empezó a decir, pues empezó a platicar con nosotros, con sus hermanos, entonces ahí empezó a decir que está muy bueno ese organización, parece que hay ayuda para nosotros y así dijo. Entonces así entramos pero primero nosotros lo oímos esa palabra, entonces ya entramos ya nosotros, pues poco a poco fue arrimando todo, también la gente. Así es, entró a la organización ahí.

Entramos nosotros a la organización, es que en ese tiempo pues estamos muy jodido para vivir pues, y es que no hay terreno donde puedas trabajar más pues, no hay pues, estamos muy pobres de al tiro. Luego el mal gobierno hace así, fuéramos a hablar si hay modo de agarrar un pedazo pues así de tierra, ya ni caso hace el pinche gobierno pues, por eso este organización oímos que estaba en este camino y ahí entramos pues con esta organización nosotros, sí, año que entramos, año de 1990, sí.”

Cuatro años después, siendo ya miliciano zapatista, el compañero Dionisio forma filas en el regimiento que toma las cabeceras municipales de Altamirano, Chanal y Oxchuc, llevando una escopeta calibre 20. Las guarniciones gubernamentales fueron derrotadas en esas plazas, pero en el repliegue el compañero Dionisio y otros milicianos fueron tomados presos y torturados por priístas de Oxchuc.

Tal vez recuerde usted, Don Luis, las imágenes que repitieron hasta el cansancio los medios de comunicación nacionales e internacionales: los zapatistas golpeados severamente, amarrados en un quiosco en la cabecera de Oxchuc, la turba priísta gritando y amenazándolos con quemarlos vivos. Un helicóptero gubernamental los trasladó a la cárcel de Cerro Hueco, donde siguieron siendo interrogados con torturas. Lo tuvieron 15 días sin alimento, con apenas agua y lo sacan a las 4 de la mañana para bañarlo con agua fría. No dio información alguna. Fue liberado después, junto con otros presos zapatistas, a cambio del prisionero de guerra general Absalón Castellanos.







Después siguió el Diálogo de Catedral, el Diálogo de San Andrés, la firma de los acuerdos, el incumplimiento gubernamental, la resistencia zapatista.

Decenas de miles de hombres, mujeres, niños y ancianos se negaron a recibir la ayuda gubernamental e iniciaron el proceso de construcción de su autonomía con sus propias fuerzas y la ayuda de la sociedad civil nacional e internacional.

El compañero Dionisio fue elegido como autoridad de un Municipio Autónomo Rebelde Zapatista y fue presidente de la comisión de producción municipal. Cuando nacieron las Juntas de Buen Gobierno, fue miembro de una de ellas. Terminando su servicio comunitario como autoridad autónoma, quedó como promotor local en su comunidad.

De cómo cumplía sus trabajos nos cuenta su esposa:

El compañero antes de que hacía los trabajos decía que él no le importaba el tiempo que lo va a perder y también no es que traiga dinero suficiente, tan siquiera el pasaje que llega donde lo va a hacer trabajo y no le importa de que pierda su tiempo, tan siquiera pues con pozol pues eso es lo que decía antes el compañero cuando hacía el trabajo, que eso lo quiere nuestra lucha. Y él decía que de por sí él está bien convencido de la lucha, que no lo quiere dejar y ya sea cualquier sufrimiento que hay pero él está bien convencido de luchar. Al compañero le gustaría más el trabajo, no le importaría si es que no tiene dinero pero lo que gustaría más es el trabajo, y siempre cuando sale en su comisión o a hacer trabajo como consejo mucha gente ahí en ese ejido está en contra del compañero porque sale haciendo trabajo lo que es de la organización, pues como es ejidatario y siempre le piden la multa que no asiste en las reuniones, otros trabajos que se hacen en la comunidad.






Cuando el compañero Dionisio hacía su trabajo como consejo autónomo, su esposa quedaba trabajando en la milpa o cargando leña. Y comparten el trabajo: cuando el compañero regresa del trabajo en su oficina, llega en su casa y al otro día sale a las cuatro, a las cinco de la mañana para ver su trabajo, ya sea de la milpa o de otros trabajos, pero su esposa siempre lo acompaña para hacer los trabajos, así comparten entre ellos.

El día de la marcha, el 7 de mayo de este año: se levantan a las 2 de la mañana y empezaron a alistarse: moler la masa para las tortillas, preparar la comida para dejar a los hijos, y a preparar pozol para que llevaran a la marcha. Y dice su esposa que, siempre que el compañero Dionisio salía de comisión le decía que nunca se sabe si es que regresa. Esa madrugada salió bien contento. El cuerpo del compañero regresó acompañado de muchas bases de apoyo zapatistas.

Lo acompañaron hasta llegar a su casa.

Cuando hablamos con los familiares del finado compañero Dionisio, nos pidieron que pasáramos estos mensajes a quienes están luchando contra la guerra del mal gobierno:

El padre: este mensaje para el compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos a causa de buscar el bien, entonces le mando este mensaje que ánimo en su lucha, que pues para poder vencer al mal gobierno.

La esposa: El mensaje al compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos pues ánimo en su lucha, que no dejen de luchar, es el mensaje para luchar juntos.

La madre: que sigan luchando, ánimo con sus luchas y pues siempre a esta situación que si estamos dispuestos a luchar esto va a pasar, y que ellos sigan luchado, y no están solos.






Cierto, no están solos.

La historia del compañero Dionisio es sencilla y, como la de tod@s l@s zapatistas, se puede resumir así: ni se rindió, ni se vendió, ni claudicó.

-*-

Mmh… pues salió larga esta carta. Imagine usted lo que será la dirigida a Don Pablo González Casanova a quien le debo no una misiva sino un libro.

Y ahora que la releo antes de enviarla, se me ocurre que todo lo que en ella se dice tal vez no venga al caso en lo que estamos reflexionando sobre ética y política.

¿O tal vez sí?

Vale. Salud y ojalá haya más empeño en entender y menos en juzgar.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio-Agosto del 2011.

martes, 12 de abril de 2011

SCI Marcos: DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S. Carta Segunda a Luis Villoro en el Intercambio Espistolar sobre Ética y Política


DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S.
(Carta Segunda a Luis Villoro en el Intercambio Epistolar sobre Ética y Política)


Abril del 2011.

“Si en el cielo hay unanimidad, apartadme un lugar en el infierno”
(SupMarcos. Instrucciones para mi muerte II)


I.- LA PROSA DE LA CALAVERA.

Don Luis:

Salud y saludos maestro. Esperamos de veras que se encuentre mejor de salud y que la palabra sea como esos remedios caseros que alivian aunque nadie sabe cómo.

Cuando inicio estas líneas, el dolor y la rabia de Javier Sicilia (lejano a la distancia pero cercano en ideales desde antaño) se hacen eco que reverbera en nuestras montañas. Es de esperar y de esperanza que su legendaria tenacidad, así como ahora convoca nuestra palabra y acción, alcance a agrupar las rabias y dolores que se multiplican en suelos mexicanos.

De Don Javier Sicilia recordamos sus críticas irreductibles pero fraternas al sistema de educación autónoma en las comunidades indígenas zapatistas y su terquedad al recordar periódicamente, al finalizar su columna semanal en la revista mexicana PROCESO, el pendiente del cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.

La tragedia colectiva de una guerra insensata, concretada en la tragedia particular que lo hirió, ha colocado a Don Javier en una situación difícil y delicada. Muchos son los dolores que esperan encontrar eco y volumen en sus reclamos de justicia, y no son pocas las inquietudes que esperan que su voz acuerpe, que no dirija, las ignoradas voces de indignación.

Y también ocurre que en torno a su figura agigantada por el digno dolor, acechen los buitres carroñeros de la política de arriba, para quienes una muerte vale sólo si suma o resta en sus proyectos individuales y de grupúsculos, aunque se escondan detrás de una representatividad.

¿Un nuevo asesinato se hace visible? Pues entonces hay que ver cómo afecta eso la pueril contabilidad electoral. Para allá arriba importan las muertes si pueden incidir en la agenda electoral. Si no se pueden capitalizar en encuestas y tendencias de preferencia electoral, entonces vuelven a la lúgubre cuenta donde las muertes ya no importan, aunque sean decenas de miles, porque vuelven a ser un asunto individual.

Ignoro, al momento de escribirle estas palabras, los pasos que sigue ese dolor que convoca. Pero su reclamo de justicia, y todos los que en él se sintetizan, merecen nuestro respeto y apoyo, aún con nuestro pequeño ser y nuestras grandes limitaciones.

En el ir y venir de las noticias sobre ese suceso, se recuerda que Don Javier Sicilia es poeta. Tal vez por eso su persistente dignidad.

En su muy particular estilo de ver y explicar el mundo, el Viejo Antonio, ese indígena que fue maestro y guía de todos nosotros, decía que había personas que eran capaces de ver realidades que aún no existían y que, como no existían tampoco las palabras para describir esas realidades, entonces tenían que trabajar con las palabras ya existentes y acomodarlas de un modo extraño, en parte canto y en parte profecía.

El Viejo Antonio hablaba de la poesía y de quienes la hacen. (yo agregaría a quienes la traducen, porque l@s traductor@s de la poesía que habla lenguas lejanas también deben ser un mucho hacedor@s de poesía).

Los poetas, las poetisas, ¿ven más lejos o ven de otro modo? No lo sé, pero buscando algo que, dicho en el pasado, hablara del presente que nos duele y del futuro incierto, encontré este escrito de José Emilio Pacheco que me mandó hace tiempo un mi hermano mayor y que viene al pelo para que nadie entienda:

Prosa de la Calavera.


Como Ulises me llamo Nadie. Como el demonio de los Evangelios mi nombre es Legión. Soy tú porque eres yo. O serás porque fui. Tú y yo. Nosotros dos. Vosotros, los otros, los innumerables ustedes que se resuelven en mí.
(…)
Después fui, al punto de convertirme en lugar común, símbolo de la sabiduría. Porque lo más sabio es también lo más obvio. Como nadie quiere verlo de frente nunca estará de sobra repetirlo: No somos ciudadanos de este mundo sino pasajeros en tránsito por la tierra prodigiosa e intolerable.
Si la carne es hierba y nace para ser cortada, soy a tu cuerpo lo que el árbol a la pradera: no invulnerable, tampoco perdurable, sí material más empecinado o resistente.
Cuando tú y todos los nacidos en el hueco del tiempo que te fue dado en préstamo acaben de representar su papel en este drama, esta farsa, esta trágica y bufa comedia, yo permaneceré por largos años: descarnada desencarnada.
Serena mueca, secreto rostro que te niegas a ver (arráncate la máscara: en mí hallarás tu verdadera cara), aunque lo sabes íntimo y tuyo y siempre va contigo.
Y lleva adentro, en fugaces células que a cada instante mueren por millones, todo lo que eres: tu pensamiento, tu memoria, tus palabras, tus ambiciones, tus deseos, tus miedos, tus miradas que a golpes de luz erigen la apariencia del mundo, tu alejamiento o entendimiento de lo que realmente llamamos realidad.
Lo que te eleva por encima de tus olvidados semejantes, los animales, y lo que te sitúa por debajo de ellos: la señal de Caín, el odio a tu especie, tu capacidad bicéfala de hacer y destruir, hormiga y carcoma.
(…)
Porque voy con ustedes a todas partes. Siempre con él, con ella, contigo, esperando sin protestar, esperando. De los ejércitos de mis semejantes se ha forjado la historia. De la pulverización de mis añicos está amasada la tierra.
(…)
Así, quién lo diría, yo -máscara de la muerte- soy la más profunda entre tus señales de vida, tu huella final, tu última ofrenda de basura al planeta que ya no cabe en sí mismo de tantos muertos. Si bien sólo perduraré por breve tiempo, de todos modos muy superior al que te concedieron.
(…)
Toda belleza y toda inteligencia descansan en mí, y me repudias. Me ves como señal del miedo a los muertos que se resisten a estar muertos, o a la muerte llana y simple: tu muerte. Porque sólo puedo salir a flote con tu naufragio. Sólo cuando has tocado fondo aparezco.
Pero a cierta edad me insinúo en los surcos que me dibujan, en los cabellos que comparten mi gastada blancura. Yo, tu verdadera cara, tu apariencia última, tu rostro final que te hace Nadie y te vuelve Legión, hoy te ofrezco un espejo y te digo: Contémplate.

(José Emilio Pacheco, “Prosa de la calavera”, en “Fin de siglo y otros poemas”, México, Fondo de Cultura Económica / Secretaría de Educación Pública, Lecturas Mexicanas No. 44, 1984, pp. 114-117)

II.- LA PERTINENCIA DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA.

“Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala
calidad, es hora de comenzar a decir la verdad”
Bertold Brecht.

La guerra de arriba sigue, y su paso de destrucción pretende también que todos empecemos a aceptar ese horror cotidiano como si fuera algo natural, algo imposible de cambiar. Como si la confusión reinante fuera premeditada y pretendiera democratizar una resignación que inmoviliza, que conforma, que derrota, que rinde.

En tiempos en que se organiza la confusión y se ejerce conscientemente la arbitrariedad, es preciso hacer algo.

Y un algo es tratar de desorganizar esa confusión con la reflexión crítica.

Como podrá ver en las misivas que le adjunto, Don Luis, se han sumado a este intercambio de reflexiones sobre la Ética y la Política, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Raúl Zibechi, Sergio Rodríguez Lascano y Gustavo Esteva. Esperamos que más pensamientos se vayan agregando a este espacio.

Quisiera tocar en esta segunda carta nuestra, algunos de los puntos que toca usted en su respuesta y que, directa o indirectamente, también señalan nuestros corresponsales que lanzan sus ideas desde la Ciudad de México, Oaxaca y el Uruguay.

Todos abordan, con sus particularidades, es decir, en su calendario y su geografía propios, este asunto de la reflexión crítica. Estoy seguro que ninguno de nosotros (usted, ellos, nosotros) pretendemos que se establezcan verdades inamovibles. Nuestro propósito es arrojar piedras, bueno, ideas, al estanque aparentemente tranquilo del quehacer teórico actual.

El símil que uso de la piedra va más allá de la retórica de una superficie momentáneamente agitada por la piedra. Se trata de llegar al fondo. De no conformarse con lo evidente, sino atravesar con irreverencia el estanco estanque de las ideas y llegar al fondo, abajo.

En la época actual la reflexión crítica está aparentemente estancada. Y digo aparentemente si es que uno se atiene a lo que en los medios impresos y electrónicos se presenta como reflexión teórica. Y no se trata sólo de que lo urgente haya desplazado a lo importante, en este caso, los tiempos electorales a la destrucción del tejido social.

Se dice, por ejemplo, que el año que nos preocupa, el 2011, es un año electoral. Bueno, también lo fueron todos los años anteriores. Es más, la única fecha que no es electoral en el calendario de arriba es… el día de las elecciones.

Pero ya se ve que la inmediatez difícilmente puede diferenciar lo que pasó ayer de lo que pasó hace 17 años.

Salvo las “molestas” interrupciones de catástrofes naturales y humanas (porque los crímenes cotidianos de esta guerra son una catástrofe), los teóricos de arriba, o los pensadores de lo inmediato, vuelven una y otra vez sobre el tema electoral… o hacen malabarismos para ligar cualquier cosa al tema electoral.

La teoría chatarra, como la comida ídem, no nutre, sólo entretiene. Y de eso parece tratarse si nos atenemos a lo que aparece en la gran mayoría de los diarios y revistas, así como en los paneles de “especialistas” de los medios electrónicos de nuestro país.

Cuando estos expendedores de teoría chatarra miran hacia otras partes del Mundo y deducen que las movilizaciones que derrocan gobiernos son productos de celulares y redes sociales, y no de organización, capacidad de movilización y poder de convocatoria, expresan, a más de una ignorancia supina, el deseo inconfeso de conseguir, sin esfuerzo, su lugar en “LA HISTORIA”. “Twittea y ganarás los cielos” es su moderno credo.

Y, al igual que los “productos milagro”, estos exaltadores del Alzheimer teórico y político, promueven soluciones fáciles para el caos social actual.

A nadie se le ocurre que, tal y como lo presenta la publicidad, si usa tal loción para caballero o tal perfume para dama se verá instantáneamente en Francia, al pie de la Torre Eiffel, o en los bares del Londres de arriba.

Pero, al igual que los productos milagros que prometen bajar de peso sin hacer ejercicio y atascándose de comida, y hay personas que lo creen, también hay quien cree que se puede tener libertad, justicia y democracia con sólo tachar una boleta a favor de la permanencia del Partido Acción Nacional, del arribo del Partido de la Revolución Democrática o del regreso del Partido Revolucionario Institucional.

Cuando esta gente sentencia que sólo hay una opción, la vía electoral o la vía armada, no sólo demuestra su falta de imaginación y de conocimiento de la historia nacional y mundial. También, y sobre todo, vuelve a tejer la trampa que sirvió de argumento para la intolerancia y la exigencia de una unanimidad fascista y retrógrada para uno u otro lado del espectro político.

“Brillante” análisis éste que se plantea la urgencia de definiciones… frente a las opciones que imponen los de arriba.

Pero de las falsas opciones alerta muy bien Gustavo Esteva en su texto, y creo que da para un tema especial de este intercambio a la distancia.

En lugar de tratar de imponer sus endebles axiomas, podrían optar por debatir, por argumentar, por tratar de convencer. Pero no. Se trató y se trata de imponer.

Creo sinceramente que no les interesa debatir en serio. Y no sólo porque no tienen argumentos de peso (hasta ahora todo es un listado de buenas intenciones e ingenuidades que rayan en lo patético, donde el Partido Acción Nacional demuestra que el “modo Fox” no es un caso aislado sino toda una escuela de dirigentes en ese partido, donde el Partido Revolucionario Institucional predica el autismo frente a la historia propia, donde el vario pinto de la autodenominada izquierda institucional pretende convencer con consignas a falta de argumentos), sino porque no se trata de cambiar nada de fondo.

Es hasta cómico ver cómo se hacen malabares para encantar a las masas (sí, las desprecian pero las necesitan) y al mismo tiempo cortejar sin rubor al poder económico.

De lo que se trata, para ellos, es precisamente de maniobrar en el estrecho margen de los escombros del Estado Nacional en México para tratar de exorcizar una crisis que, cuando reviente, habrá de barrer también con ellos, es decir, con la clase política en su conjunto. En suma: para ellos es una cuestión de supervivencia individual.

La vocación de soplones, delatores y gendarmes le sienta bien a esta chatarra teórica que alentó la histeria intelectual y artística, primero en contra del movimiento estudiantil de 1999-2000 y su Consejo General de Huelga, y después contra todo lo que no aceptara las directivas de esta gavilla de policías del pensamiento y la acción.

Se trata de establecer una diferenciación que es más bien un exorcismo: están ellos, los bien portados, es decir, los civilizados, y están los otros, los bárbaros.

En su endeble tinglado teórico están, por un lado (y arriba), l@s individu@s brillantes, sapientes, mesurados, prudentes; y por el otro lado (y abajo) está la masa oscura, ignorante, arrebatada y provocadora.

Del lado de allá: los prudentes y maduros usurpadores de la representatividad de las mayorías.

Del lado de acá: las minorías violentas representándose sólo a ellas mismas.

-*-

Pero supongamos que les interesa debatir y convencer.

Discutamos, por ejemplo, las reales consecuencia del proyecto transexenal de Acción Nacional de cambiar una conocida estrofa del Himno Nacional mexicano y en su lugar poner “Piensa, ¡Oh Patria Querida!, que el cielo una víctima colateral en cada hijo te dio” y frente al cual ninguno de los otros partidos ha planteado una alternativa puntual y firme.

O las supuestas bondades del regreso del Revolucionario Institucional y el consecuente refrendo de toda una cultura de corrupción y crimen que empapó al conjunto de la clase política de México.

O las posibilidades reales del proyecto de dar marcha atrás a la rueda de la historia y volver al Estado Benefactor que es la propuesta de la aún endeble coalición de oposición.

Todos, además de detestar la reflexión teórica (claro, la que no sea una púber autocomplacencia), se plantean un imposible: mantener, rescatar o regenerar los escombros de un Estado Nacional que dio a luz y acuerpó al sistema de partidos de Estado. Ése que encontró en el Partido Revolucionario Institucional su mejor espejo y frente al cual toda la clase política de arriba hoy se esmera en acicalarse.

¿O no se han dado cuenta de hasta qué punto están destruidas las bases de ese Estado? ¿Cómo mantener, rescatar o renovar un cadáver? Y aún así, hace tiempo que la clase política y analistas que la acompañan se esmeran en vano en embalsamar las ruinas.

Pero se entiende, la ignorancia no es condenable. Claro, a menos que se vista de sabiduría.

No es posible, decimos nosotros, plantearse cualquier tipo de solución al desastre del Estado Nacional sin tocar al sistema responsable de esa ruina y de la pesadilla que puebla todo el país.

Hay soluciones, decimos nosotros, pero sólo pueden nacer de abajo, de una propuesta radical que no espera a un consejo de sabios para legitimarse, sino que ya se vive, es decir, se lucha en varios rincones de nuestro país. Y que es, por tanto, no una propuesta unánime en su forma, en su modo, en su calendario, en su geografía. Es decir, es plural, incluyente, participativa. Nada que ver con las unanimidades que pretenden ser impuestas por azules, amarillos, rojos, verdes, rosas, y comparsas que los acompañan.

Pero nosotros reconocemos que podemos estar equivocados. Que puede ser, es un supositorio, que la destrucción perpetrada aún deje un margen de maniobra para rehacer desde arriba el tejido social.

Pero en lugar de alentar un debate serio y profundo, se nos pide que volvamos a callar y, otra vez, se nos impele de nuevo a apoyar a nuestros perseguidores, a quienes, por ejemplo, dan cobijo con sus palabras o su silencio a personas como Juan José Sabines Guerrero, quien desde el gobierno de Chiapas persigue y reprime a los que no se unen al falso coro de loas a sus mentiras hechas gobierno, a quien persigue a los defensores de los derechos humanos en la Costa y Altos de Chiapas y a los indígenas de San Sebastián Bachajón que se niegan a prostituir su tierra, a quien alienta la acción de grupos paramilitares en contra de las comunidades indígenas zapatistas.

Porque quienes realmente conocen lo que se está haciendo y deshaciendo en Chiapas y no temen, han renombrado el lema de Sabines y ahora lo llaman “Deshechos, no palabras”. Sabines Guerrero es lo que mejor representa a la putrefacta clase política mexicana: tiene el apoyo del PAN, del PRI, del PRD y del movimiento de AMLO; es generoso con los medios para que digan lo que conviene y callen lo que no le conviene; mantiene una apariencia que a nadie le parece importar que sea eso, una apariencia presta a hacerse añicos en cualquier momento; y gobierna como si del aplicado capataz de una hacienda porfirista se tratara.

Y todavía se nos exige “hacerle aportes críticos constructivos” a un movimiento dirigido y conducido para repetir la misma historia, con otros nombres, de opresión.

¿Cuándo van a entender que existen individuos, grupos, colectivos, organizaciones, movimientos, a quienes no nos interesa cambiar lo que está arriba ni renovar (es decir, reciclar) una clase política que no es más que un parásito?

Nosotros no queremos cambiar de tiranos, de dueños, de amos o de salvadores supremos, sino no tener ninguno.

Pero en fin, si algo hay que agradecer a lo ocurrido allá arriba, es que ha develado una vez más la pobreza teórica y la evidente debilidad estratégica de quienes se proponían y proponen mantener, relevar o reciclar a los de arriba para exorcizar la rebelión de los de abajo.

Creo sinceramente que una reflexión crítica profunda debiera tratar de apartar la mirada del hipnótico carrusel de la clase política y ver otras realidades.

¿Qué tienen qué perder? En todo caso, tendrán más argumentos para autoerigirse en “la única alternativa posible”. Después de todo, l@s otr@s son taaan pequeñ@s y (¡uff!) taaan radicales.

Aunque tal vez alcancen a ver…

Que el heroico esfuerzo de colectivos anarquistas y libertarios por sustraerse de la lógica del mercado capitalista es efecto y causa de un pensamiento radical. Y que el futuro tiene su apuesta principal en los pensamientos radicales. Así que bien harían en ver con respeto ese variopinto modo de tener identidad propia: los piercings, tatuajes, estoperoles, las greñas multicolores y demás parafernalia que tanto les repulsa.

O la lucha de organizaciones sociales de izquierda independiente, que optan por organizar choferes, mini-micro-nano comerciantes y colonas (lo que sea de cada quien, las hembras también ahí son mayoría), en lugar de organizar automovilistas, cámaras de comercio y asociaciones vecinales VIP, y que pueden dar cuenta de cambios importantes en sus condiciones de vida. Y no por la vía del asistencialismo electoral disfrazado de gestoría, sino por la organización del colectivo con proyectos inmediatos, mediatos y de largo plazo. Por algo es que se mantienen independientes y así resisten.

O la legendaria resistencia de los pueblos originarios. Si alguien sabe de dolor y lucha, son ellos.

O la digna rabia de las madres y padres de asesinad@s, desaparecid@s, pres@s. Porque bien harían en recordar que en este país no pasa nada… hasta que las mujeres deciden que pase.

O la indignación cotidiana de obrer@s, emplead@s, campesin@s, indígenas, joven@s frente al cinismo de los políticos sin distinción de color.

O la empecinada lucha de l@s trabajador@s del Sindicato Mexicano de Electricistas a pesar de, ellos sí, tener en contra una gigantesca campaña mediática, represión, cárcel y amenazas y hostigamientos.

O la persistente lucha por la libertad a l@s pres@s polític@s y la presentación con vida de los desaparecidos.

¿O no? ¿La democracia que quieren ellos no es sino una amnesia administrada a conveniencia? ¿Se escoge qué ver y así se elige qué olvidar?

III.- ¿EL INDIVIDUO CONTRA EL COLECTIVO?

En su misiva, Don Luis, toca usted el tema del individuo y del colectivo. Una añeja discusión de arriba los contrapone y ha usado eso para hacer la apología de un sistema, el capitalista, frente a las alternativas que surgen frente a él como resistencia.

El colectivo, se nos dice, borra la individualidad, la subyuga. Y entonces, en un salto teórico ramplón, se pasa a cantar alabanzas al sistema donde, se repite, cualquier individuo puede llegar a ser lo que sea, bueno o malo, porque existe la garantía de libertad.

Se me ocurre que esto de la “libertad” es algo sobre lo que habría que bordar más a fondo, pero tal vez sea en otra ocasión, por ahora volvamos al individuo… o individua, según el caso o cosa.

El sistema canta loas al individuo de arriba o al de abajo.

Al de arriba porque el resaltar su individualidad buena o mala, eficiente o deficiente, brillante u oscura, escamotea la responsabilidad de una forma de organización de la sociedad. Así tenemos que hay individuos gobernantes malos… o más malos (perdón, no encontré ninguno que me permitiera poner “o buenos”), individuos de poder económico ídem, etcétera.

Si el individuo de arriba es perverso, torpe, cruel y terco (lo sé, parece que estoy dando la media filiación de Felipe Calderón Hinojosa), entonces lo que se tiene que hacer es quitar a ese individuo malo y poner en su lugar a un individuo bueno. Y si no hay individuos buenos, pues entonces al menos malo (lo sé, parece que estoy repitiendo una consigna electoral de hace 5 años y pronta a reciclarse).

El sistema, es decir, la forma de organización social, queda intacto. O sujeto a las variaciones permisibles. Es decir, se pueden hacer algunos cambios, pero sin que cambie lo fundamental, a saber: hay unos pocos que están arriba, unos muchos que están abajo, y los que están arriba lo están a costa de los que están abajo.

Y al individuo de abajo se le aplaude y se le admira porque la rebeldía individual no es capaz de poner en serio peligro el funcionamiento de esa forma de organización social. O se le ridiculiza y ataca porque el individuo es vulnerable.

Permítaseme entonces una arbitrariedad retórica: digamos que los anhelos fundamentales de todo ser humano son: vida, libertad, verdad. Y que tal vez se puede hablar de una graduación: mejor vida, más libertad, mayor conocimiento.

¿Es posible que el individuo pueda alcanzar a plenitud estas aspiraciones y sus respectivas gradaciones en un colectivo? Nosotros creemos que sí. En todo caso, estamos seguros de que no puede alcanzarlas sin el colectivo.

“¿En dónde, con quién, contra qué?”. Éstas, decimos nosotros, son las preguntas cuya respuesta define el lugar del individuo y del colectivo en una sociedad, en un calendario y una geografía precisos.

Y no sólo. También definen la pertinencia de la reflexión crítica.

Antes dije que estas reflexiones colectivas no pretenden alcanzar la verdad general, pero sí tratan de alejarse de la mentira unánime que desde arriba se nos trata de imponer.

-*-


Y sólo unas palabras sobre esfuerzos que ahora parecen de individuos solitarios.

A quienes critican las distintas iniciativas que, aún dispersas, surgen del dolor social, habría que recordarles que, al juzgar y condenar a quien hace algo, están absolviendo a quien nada hace.

Porque acabar con la arbitrariedad, desorganizar la confusión, parar la guerra, son tareas colectivas.

IV.- LO QUE VA A PASAR.

El mundo como ahora lo conocemos será destruido. Desconcertados y maltrechos, nada podrán responder a sus cercanos cuando les pregunten “¿Por qué?

Primero serán movilizaciones espontáneas, violentas y fugaces. Luego un reflujo que les permitirá respirar tranquilos (“¡uf! ya pasó, mi buen”). Pero después vendrán nuevos levantamientos, pero organizados porque participarán colectivos con identidad.

Entonces verán que los puentes que destruyeron, creyendo que habían sido erigidos para ayudar a los bárbaros, no sólo serán imposibles de reconstruir, también se darán cuenta de que esos puentes eran para ser ayudados.

Y dirán ell@s que vendrá una época de oscurantismo, pero no será sino simple rencor porque la luz que pretendían detentar y administrar no servirá absolutamente para nada a esos colectivos que se hicieron de su propia luz, y con ella y en ella andan y andarán.

El mundo ya no será el mismo mundo. Ni siquiera será mejor. Pero se habrá dado una nueva oportunidad de ser el lugar donde la paz sea posible de construir con trabajo y dignidad, y no un continuo ir contra corriente en medio de una pesadilla sin fin.

Entonces, puesto que poesía, en una pinta sobre un muro derruido se leerán estas palabras de Bertold Brecht:

Vosotros, que surgiréis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de vuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado. Cambiábamos de país como de zapatos a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. Y sin embargo, sabíamos que también el odio contra la bajeza desfigura la cara. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad no pudimos ser amables. Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, pensad en nosotros con indulgencia.

Vale Don Luis. Salud y que la inmovilidad no triunfe de nuevo.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Abril del 2011.

P.D.- Ya para terminar esta misiva, otra vez la muerte llegó con su imprevisto paso a un camino compañero. Felipe Toussaint Loera, un cristiano de esos que creen en la necesidad de la justicia terrenal, se fue una tarde de este caluroso abril. De Felipe y de otr@s como él son de quienes hablábamos en textos recientes. Él fue y es parte de esa generación de hombres y mujeres que han estado del lado de los indígenas cuando no estaban aún de moda y también cuando dejaron de estarlo. Lo recuerdo en una de las reuniones preparatorias de La Otra Campaña, en el 2005, ratificando su empeño en inscribir su historia individual en la historia de un colectivo renaciendo una y otra vez. Saludemos su vida, porque en ella, a las preguntas “¿dónde?, ¿con quién?, ¿contra qué?” Felipe se respondió: “abajo, con los indígenas que luchan, contra el sistema que los explota, los despoja, los reprime y los desprecia”. Todas las muertes de abajo duelen, pero hay unas que duelen más cerca. La de Felipe es como si algo muy nuestro nos faltara.